jueves, 10 de junio de 2010

Derrames II


No recuerdo cuando perdí el humor, cuándo fue devorado por los celos, cuándo todas mis ideas se volvieron contra mi y me señalaron con el dedo: es ella, mírala, la intocable, la que no se vendía, la que tenía las cosas tan claras… Incluso oía sus risas en mi cabeza, sentía su (mi) burla en los momentos de lucidez que los celos me dejaban. ¿Para no volverme loca? Así era como me estaba volviendo loca en realidad, viendo claramente cómo mi personalidad se desdoblaba y cómo la que yo quería ser, la que yo creía que era, caía derrotada por la que nunca hubiera querido ser. Es difícil, lo se, hasta a mi me resulta complicado entenderlo; era como mirarte en un espejo y no reconocer a la persona que ves en él, sabes que eres tu, pero no te reconoces, no encuentras nada que te una a lo que ves, y sin embargo tu vida va en ello, ja.

-       Antes no eras así –me dijo.
-       ¿Antes, cuándo?
-       Cuando nos conocimos.
-       Cuando nos conocimos sólo íbamos a echar un polvo, y llevamos juntos más de seis meses –le contesté.
-       Pues ese es un buen motivo para estar contenta, ¿no?
-       ¿Tu estás contento? –quería que dijera que no, sólo para tener un motivo razonable para mi dolor.
-       La mayor parte del tiempo si.
-       ¿La mayor parte del tiempo sí? –me burlé -¿Qué significa eso? ¿Estás contento a ratos? Si no quieres estar conmigo dímelo y ya está.
-       No saques las cosas de contexto, anda, yo no he dicho eso –se estaba enfadando y me regocijé.
-       Es que no sé qué respuesta es esa, “la mayor parte del tiempo sí”, o estás contento o no lo estás, y punto. Me dices eso después de soltarme que antes no era así y quieres que me quede tan tranquila. ¡Pues lo siento, pero no!
-       Por favor, no levantes la voz, nos están mirando –en el restaurante donde cenábamos algunas cabezas se habían girado hacia nosotros –yo sólo quería decir que antes, al principio, estabas más alegre…
-       ¿Alegre? ¡Yo soy alegre! ¿No ves lo alegre que estoy? A lo mejor es que yo no vivo en la calle de la piruleta como tu, que parece que estás en una nube de algodón, joder.
-       No sé qué te pasa, pero vamos a dejarlo, ¿vale? –trató de sonreir tras la copa de vino pero yo sólo vi una cara distorsionada por el cristal.
-       No, no lo dejo. Explícame que pasa –exigí.
-       ¡No pasa nada, ostias! –gritó dejando de golpe la copa en la mesa. Ahora era evidente que nos miraban.
-       Estás gritando –susurré.
-       Me voy a tomarme una cerveza por ahí –dijo levantándose.
-       Pues adios –contesté muy digna.

Encendí un cigarrillo orgullosa no sé de qué triunfo, ignorando la gente que me miraba. Incluso me bebí lo que quedaba de la botella de vino y terminé la cena lentamente, regodeándome en mi soledad. Lo había buscado, llevaba toda la noche tratando de encontrar el punto que le hiciera saltar como un resorte, tan sólo para agarrarme a un motivo lógico que justificara mi malhumor, mi tristeza, mi frustración. Sabía que era un espejismo, que la lógica, lo razonable, hacía tiempo había salido de mi vida para instalarme en el caos de los celos sin sentido, pero encontraba placer en el dolor, como una masoquista psíquica (si es que eso existe). No quería amor, ahora lo se, quería humillarme, quería sufrir, quería que él se volviera contra mí para alzarme triunfal: señalarlo, gritar que era lo que yo esperaba, marcarlo como a un animal y finalmente someterlo a mi voluntad, dominada por los celos.
Nada salió como yo esperaba.


miércoles, 2 de junio de 2010

Derrames...



¿Quien no ha sentido alguna vez la necesidad de cerrar la puerta a su espalda y caminar sin mirar atrás? Da igual si cierras esa puerta suavemente, aunque lo ideal es pegar un fuerte portazo y luego sacar el dedo medio, eso si, sin dejar de caminar.
Hacia delante, siempre hacia delante. Sin mirar atrás. Fantástico. Lástima que sólo sea eso: fantasía, las puertas que tengo que cerrar son tantas que el miedo me atenaza y me impide reaccionar. Yo, que siempre me vanaglorié de hacerle frente a las cosas; yo, que gritaba con la boca grande que nadie, escúchame bien, NADIE, haría de mi un fiel reflejo de las mujeres que veía por ahí; yo, que presumía ante mis amigas de soltería de oro, de independencia, de hacer lo que me daba la gana, me como (sin patatas) mis palabras una a una. Amargas que están, las muy jodidas. Y ni una puta cerveza para acompañar. Así están las cosas. ¿Algún color después del negro?

¿Quien lo puso en mi camino? ¿Quién? ¿Qué maldita conjunción de estrellas hizo que me cruzara con el? Vale, no creo en las conjunciones de estrellas marcadoras de destinos, pero quedaba bien maldecirlas, muy sucio, muy real. Real como la vida, diría esa presentadora que quiere vendernos algo, lo que sea, lo que no necesitamos, da igual: cómpralo, no lo necesitas, pero, ¿qué harás sin él? ¿Qué haré sin él? Sin querer he vuelto a hablar de él, es como un círculo vicioso que me está arruinando la vida (tan real). Voy a fumarme un cigarrillo, con los pulmones llenos de humo pienso mejor. Acompáñame.

-       Tú debes tener más de treinta –me dijo.
-       ¿Años? ¿Y a ti que te importa? (mamón).
-       Lo digo porque destacas entre tanta cría –lo arregló.
-       Vaya, debes ser el único tío por aquí que no babea con las crías. Voy andando con cuidado para no resbalar…
-       No, a mi me gustan de más de treinta.
-       Pero tú no debes tener más de veinticinco –mirándolo me daba cuenta de que veinticinco eran muchos.
-       Tengo veintisiete y una teoría –me contestó con una sonrisa.
-       Vaya, te conservas muy bien –me odié por decir eso, pero así fue y así lo cuento -¿y qué teoría es esa?
-       Mi teoría es que cuando uno quiere echar un buen polvo y además hacerlo en la primera cita, o el primer encuentro, o como quieras llamarlo, hay que fijarse en una de más de treinta.
-       ¿Y por qué?
-       Pues porque las de veinte todavía van buscando el príncipe azul, quieren besos, quieren citas, quieren que las llames por teléfono…
-       ¿Y las de más de treinta no? –interrumpí.
-       No, las de más de treinta quieren lo mismo que yo: un polvo de una noche, sin preocupaciones, sexo y nada más. Así que si quiero un buen polvo sin consecuencias, elijo a una mujer de más de treinta años –concluyó.
-       ¡Ja! –no pude evitar reír -¿y cuantas veces te ha pasado eso?
-       Ya te he dicho que es una teoría –sonrió.

Esa noche llevamos la teoría a la práctica, y a mi se me olvidó que tenía más de treinta, y que no quería ataduras, ni llamadas de teléfono. Me convertí en lo que no quería ser y dejé de ser lo que creía que era. Porque ahí está el quid de la cuestión ¿quién era yo? ¿la dura que no se enamoraba de ninguno, la mujer independiente? El descubrir que yo en realidad era otra persona fue brutal. Tanto que me superó en el sentido más literal de la palabra: fui desbordada por esa nueva personalidad (asquerosa) que se adueñó de mis actos y mis pensamientos, como si siempre hubieran sido suyos. Quizá lo eran y mi yo anterior no era más que una ficción. Siempre he sido muy fantasiosa, pero nunca pensé que hasta el punto de vivir más de treinta años (ja) con una personalidad impostada.
Me parece que voy a necesitar algo más fuerte que un cigarrillo si quiero seguir escribiendo. Luego vuelvo.


domingo, 30 de mayo de 2010

Otro inciso (o no) - Ha muerto Dennis Hopper

Por dejarnos películas como Easy Rider, por participar en Gigante, Rebelde sin causa, La leyenda del indomable, Apocalipsis Now, Terciopelo Azul o El amigo americano (una de las películas favoritas de mi santo) entre otras, ojalá que ruedes con tu moto por las carreteras que tu elijas, Dennis, y que por fin encuentres tu destino.

Un inciso (o no)... Goran Bregovic en directo en Murcia

 Como descubrí a Goran Bregovic hace muchos años gracias a las películas de Emir Kusturica, supongo que puedo traerlo aquí sin que "cante" demasiado. Pero es que seguía emocionada desde anoche, después de haber visto uno de los conciertos más divertidos que recuerdo, quizá sólo comparable al concierto que este mismo señor dio hace unos cuantos años en el mismo escenario en que lo vi anoche: Goran repetía con Murcia, y yo también con el.
La Plaza Belluga de Murcia (donde está la Catedral), bullía de gente que esperaba con impaciencia la aparición del hombre de blanco y su banda.  El escenario, plantado delante de la fachada principal de la Catedral, era un marco muy apropiado para el concierto, aunque sobraban las sillas. En la anterior ocasión en que Goran estuvo en Murcia pasó lo mismo: ¿cómo es posible que para un concierto así se pongan sillas para que la gente vea el concierto sentado? Imposible no moverse con esa música que llenaba el cuerpo de ritmo, y así paso. En menos de media hora la mayoría de los que asistían y que veían sentados el concierto, se pusieron en pie para bailar al ritmo que marcaban Goran y su banda. Y, como en la ocasión anterior, no defraudaron y nos dejaron para el arrastre cuando terminaron.
Con su banda de bodas y funerales, compuesta por 6 músicos serbios y 2 cantantes búlgaras, Goran hizo que media Murcia bailara anoche al son de su música, de gitanos, de ritmos que te mueven los pies aunque no quieras. Un público entregado hizo el resto para completar una noche maravillosa.
El músico supo mezclar temas para bailar sin parar con otros temas para escuchar (y para que pudiéramos recuperar el resuello, jajaja), y dejó para el final la gran explosión: "Kalashnikov". Sorprendente que siendo como soy pacifista convencida, me pasara un buen rato pidiendo a gritos un kalashnikov, XD. El bueno de Goran nos concedió la petición y terminó con esta canción que fue como si una multitud enloquecida alcanzara un orgasmo simultáneo entre espasmos: Miraras donde miraras, sólo veías gente sudorosa retorciéndose al ritmo de la música.
A mi, hoy, todavía me duelen los huesos.
 Para saber algo más de el, si te interesa, su página web

viernes, 21 de mayo de 2010

The Rocky Horror Picture Show - Jim Sharman (y Richard O'Brien)


“No lo sueñes, hazlo”.
Ésta quizá debería ser siempre la consigna, hacerlo en lugar de soñarlo, no dejar nada en el tintero, por eso hoy quiero acercarme al universo “horrorita” y a ésta película de culto que es “The Rocky Horror Picture Show”.

Cuando en el verano de 1973 se estrenó en el Royal Court Theatre este musical teatral sin muchas pretensiones, su guionista (Richar O’Brien) y su director (Jim Sharman) no imaginaban el monstruo que estaban creando.  La obra fue un éxito, tanto que en 1975 se rodó la película, donde participaba parte del reparto original. Pero como pasa con las cosas buenas, en sus inicios no fue bien recibida y quedó relegada a cines alternativos y sesiones de media noche. Esta circunstancia fue la que provocó que se hiciera de un público fiel que empezó a acudir todas las semanas a los pases. Y con las repetidas exhibiciones, ese público fue perdiendo la vergüenza: cantaba las canciones, hablaba con los personajes, se disfrazaba y utilizaba “props” (utillería). Toda una parafernalia que se organizó alrededor de la película y que sigue haciéndose en nuestros días.
Porque The Rocky Horror Picture Show es una de las películas más exhibidas de la historia del cine, actualmente se hacen pases mensuales en algunas ciudades y pases esporádicos en otras. Yo tuve la suerte de perder la “virginidad” (así se les llama a los que acuden por vez primera a un pase de The Rocky) hace unos cuantos años en la sala de un centro cultural de Murcia, y estoy deseando repetir la experiencia.

En mi caso, la utillería necesaria para interactuar con la película nos la proporcionó  el mismo centro cultural, aunque si en tu ciudad la exhiben y no quieres perdértela, lo mejor es que lleves lo que necesitas desde casa. Los “props” necesarios son:

Globo: Hay que explotarlo al principio de la película, cuando los labios canten “But when worlds collide”.
Arroz: En la boda, cuando los novios salgan de la iglesia.
Periódico: Utilízalo para cubrirte la cabeza de la lluvia (lo hace la protagonista, Janet, al salir del coche).
Pistola de agua (llena): Se dispara a diestro y siniestro cuando Brad y Janet salen del coche y se mojan.
Linterna o encendedor: Enciéndelo cuando los protagonistas canten “There’s a light”.
Carracas y matasuegras: A la vez que lo hagan los transilvanos.
Guante de goma: Cuando el Dr. Frank – N – Furter nos presenta su creación, chasquea los guantes. Nosotros también.
Confetti: Los transilvanos lo lanzan cuando el Dr. Frank y Rocky se dirigen al dormitorio. Nosotros con ellos.
Papel higiénico: Se lanza al aire cuando Brad grite “Great Scott!”
Gorrito de fiesta: ¿Fiesta de cumpleaños? Cuando el Dr. Frank cante el “cumpleaños feliz”, nos lo ponemos.
Cartas (de baraja, nada de las cartas del novio/a, jeje): Cuando el Dr. Frank cante “Cards for sorrow, cards for pain”, las lanzamos por todas partes.


En las proyecciones de la película es muy probable que encuentres “Cast”, que son un grupo de gente que actuarán antes, durante o después de la película, cantando las canciones o representando las escenas que ves en pantalla, y animando (más si cabe) la proyección.

En cuanto a la película en si, el argumento gira en torno a una pareja Brad (Barry Bostwick) y Janet (una jovencísima Susan Sarandon), que piden ayuda en un castillo porque su coche se ha estropeado. Como llueve, los invitan a entrar dentro, y allí conocen a Riff  Raff (Richard O’Brien, el creador de la obra teatral y la película), a Magenta (Patricia Quinn), al Dr. Frank – N – Furter (un desatado Tim Curry), a los transilvanos que celebran su convención (del planeta Transexual, en la galaxia de Transilvania) y a Rocky Horror (Peter Hinwood), la criatura que el Dr. Frank ha creado simple y llanamente para tener sexo con el.

Sorprende ver a Susan Sarandon en una de éstas, se nos presenta tan joven que supongo que fue una de sus primeras películas, aunque el que realmente se come la pantalla es Tim Curry, un Dr. chiflado vestido con corsé, medias, liguero y tacones, con el pelo rizado y los labios muy rojos, que mezcla a Mick Jagger con Freddie Mercury para crear un personaje excepcional e inmortal.

La película tiene unas canciones maravillosas para cantarlas “a grito pelao” y para que se te vayan los pies de la butaca. Las canciones las tengo en un CD que me pongo en el coche cuando viajo sola y puedo cantar a gritos sin molestar a nadie, es un ejercicio anti-estrés muy recomendable, cuando terminas te quedas nuevo.

Así que no lo pienses más, normalmente cuando se hacen pases de la película en ciudades que no son Madrid o Barcelona, te informan en el periódico de dónde y cuándo se va a producir tamaño desmán, porque esta película hay que verla en el cine, nada de ordenador o dvd, hay que mezclarse con los “horroritas” (los que ya la han visto varias o muchas o infinitas veces) y perder la “virginidad” de una de las maneras más divertidas que puedas imaginar.
Ya lo sabes: “No lo sueñes, hazlo”.

Por cierto que la próxima exhibición de la película será el sábado 5 de junio, a las 22:00 h. en los cines Casablanca de Barcelona. Las entradas ya están disponibles en taquilla o a través de Paypal. Lo organizan desde la web www.rhps.es   que es también de donde he obtenido alguna de la información que he traído aquí, aunque si queréis saberlo todo sobre esta película, no dudéis en visitar la página, porque es genial.


lunes, 17 de mayo de 2010

Persépolis - Marjane Satrapi


Ser mujer, en muchos países, no es taréa fácil; cuando el régimen es fundamentalista islámico, la cosa se pone verdaderamente difícil, y más todavía si tu educación ha sido a lo "occidental" y tu familia es progresista y no comulga con las ideas del régimen. Conoces que se puede ser mujer y libre en otros lugares, ¿por qué en tu país no? Lo único que  crees que te queda es la rebeldía, que es también lo que más problemas puede ocasionarte.

"Persépolis" es la historia autobiográfica de Marjane Satrapi, desde su infancia hasta que se convierte en una mujer, es la historia de una rebeldía, de una huída, de una vuelta a los orígenes, de empezar la revolución desde dentro, de intentar mantener tu identidad. Contada con sencillez y por eso tal vez más impactante.

Como en muchísimas otras ocasiones, "Persépolis" antes que película fue libro, aunque en esta ocasión se trata de un cómic, sin colores, en un sobrio blanco y negro que se mantiene en el film y que es perfecto para lo que se cuenta y cómo se cuenta.
Porque provoca emociones: reirás, llorarás, te indignarás y te preocuparás. Porque creo que es indispensable para conocer un poco más de las mujeres de otras culturas y porque no te dejará indiferente, "Persépolis" es perfecta para disfrutar aprendiendo.

Una página del cómic extraída de la página web www.guiadelcomic.com 

jueves, 13 de mayo de 2010

El extranjero loco (Gadjo dilo) - Tony Gatlif

Stéphane es un joven francés que viaja a Rumanía
buscando a una cantante gitana que escuchaba su
padre poco antes de morir. Sus cintas de cassette, con
el nombre de la cantante, Nora Luca, forman parte de
su escueto equipaje. Y se necesita poco más cuando
tu mente y tu alma están totalmente abiertos a lo que
venga, sin prejuicios y sin miedos. Stéphane busca algo
concreto y encuentra mucho más de lo que imaginaba:
una etnia diferente, amor, raíces y mucha música.
Encuentra sus raíces alejado del lugar al que
supuestamente pertenece y con unas personas con
las que quizá no habría tenido ningún trato en Francia.
El viaje de Stéphane se me sugiere como una búsqueda
de identidad, cualquier excusa es buena para lanzarte
a buscar. Si encuentras, quédate. No hay fronteras.
Y si te ofrecen música, música como hilo conductor de
tu vida, esa que te alegra el corazón o te lo llena de
nostalgia, no lo pienses y quédate.

miércoles, 5 de mayo de 2010

La carretera (The road) - John Hillcoat

Antes que la película fue el libro, uno de los más duros que he leído junto a "Un mundo feliz" de Huxley o "Farenheit 471" de Bradbury, por poner algunos ejemplos. El libro se titula igual que la película, y su autor es Cormac McCarthy (premio Pulitzer por este libro, y autor, entre otros, del conocido "No es país para viejos").

"El hombre es un lobo para el hombre" decía Plauto hace más de 2000 años, y creo que no se equivocaba. Verdaderamente esta afirmación, que recuerdo cada vez que leo alguno de estos libros, es la que me produce terror. Nada de monstruos ni de fantasmas, si a algo le temo es al mismo hombre. Y aún así siempre busco la cara amable, un resquicio de esperanza, cualquier muestra de que no todo está perdido, que el mundo apocalíptico (en cualquier sentido, no sólo en el del "fin del mundo") que está por llegar y que se nos presenta tan crudamente en estas historias, siempre es postergado por las buenas acciones del hombre. 

Esperaba con ansia ver esta película, no sólo por comprobar si el director había sido lo suficientemente fiel al libro, sino también por la participación de Viggo Mortensen y la banda sonora de Nick Cave (los papeles de Robert Duvall, Guy Pearce y Charlice Theron son muy breves).Quería saber qué tal había quedado el conjunto, si lo que yo imaginé leyendo el libro también lo había imaginado el director, y la verdad es que no me defraudó.

En un mundo post-apocalíptico, un hombre y su hijo caminan por una carretera en busca de la costa para encontrar un lugar donde vivir. El agua está contaminada, los árboles muertos, no hay animales, y los hombres que no han sucumbido al caos son caníbales o están locos. No hay lugar para la cordura ¿o si? Viggo y su hijo son la humanidad que nos queda, son el resto de la familia, del amor. Su instinto de supervivencia se ha desarrollado ante el caos que les rodea, pero no dejan de lado los rasgos que les hacen verdaderamente humanos. 
Esta es una historia fantástica del amor de un padre hacia su hijo, y de todo lo que tiene que hacer para salvarlo. No se si queda algo para la esperanza, pero yo quiero pensar que si, quizá es que siempre he sido optimista, quizá es que el horror es inimaginable.

martes, 4 de mayo de 2010

¡Qué ruina de función! - Peter Bogdanovich


La risa es uno de los alimentos del alma. Cuando reímos ponemos en funcionamiento los músculos, liberamos endorfinas e incluso reducimos el colesterol en sangre pues es equivalente a un ejercicio aeróbico. La risa produce efectos beneficiosos en nuestra salud, tanto física como mental, y es uno de los elementos que consigue aplacar la ira del ser humano. Con tanta buena aportación, mi recomendación sería que riamos más, mucho más, hasta hartarnos, hasta que nos duela, hasta decir ¡basta! ¿Qué importan unas arruguillas extra si el causante es la risa? ¡Que nos quiten lo "bailao"!


Peter Bogdanovich dirige una película llena de buenos actores en la que ninguno es protagonista y todos son protagonistas: Michael Caine, Carol Burnett, Christopher Reeve, John Ritter, Denholm Elliott, Nicollette Sheridan y Marilu Henner entre otros, forman el elenco de una obra teatral. La película nos cuenta desde los ensayos hasta el estreno y el posterior desarrollo de la obra de teatro durante la gira, con escenas donde vemos cómo se representa la obra sobre el escenario y lo que ocurre con los actores entre bambalinas.

Una deliciosa comedia coral donde te partirás de risa. Memorable la escena de las flores y el cactus, por destacar alguna de las más divertidas.

Si tienes un mal día, si te sientes triste, apagado, melancólico, sin ganas de nada, no tomes medicinas: enchufa el DVD, ponte esta película, y si cuando termine no ves las cosas de otra forma, al menos nadie te podrá quitar los momentos divertidos que esta peli te va a proporcionar.

Y si no... ¡sardinas!


jueves, 29 de abril de 2010

La noche del cazador - Charles Laughton


Los niños son inocentes: inocentes ante los desmanes, la codicia, el deseo de los adultos. Al menos así lo pensaba el actor británico Charles Laughton cuando se decidió a dirigir esta película.

La infancia que retrata Laughton es la de niños desprotegidos ante la avaricia de los adultos, niños que tienen que asumir el rol de adultos ante la impotencia de éstos para protegerlos (su madre) o ante la amenaza que suponen (el predicador). Una infancia muy alejada de la que nos presentaría muchos años después Ibáñez Serrador con su película "¿Quién puede matar a un niño?". Resulta curioso que cuando Serrador se preguntaba esto, ya conocía la respuesta: el primer director que decidió matar un niño en una película fue Hitchcock, en su película "Los 39 escalones".

Los niños han sido siempre los grandes olvidados de los adultos hasta que éstos fijan su vista en ellos: si quien los observa es un psicópata religioso, poco podrán hacer ellos para salvarse. 
Robert Mitchum crea uno de los personajes más odiosos del séptimo arte, el predicador Harry Powell, un enloquecido "reverendo", asesino, codicioso y brutal, que no se detiene ante nadie para conseguir sus fines, ni siquiera ante la vida de dos niños.
Esta es la historia de un acoso, de una huida, de la lucha entre el bien y el mal reproducido en el cine en un fantástico juego de luces y sombras. Una fotografía excelente y una poesía en el agua con los dos niños huyendo en una barca. 

Laughton no dirigió más películas porque esta, en su estreno, fue un fracaso. Han tenido que pasar muchos años para que se la reconozca como lo que verdaderamente es: una pequeña obra de arte.

lunes, 26 de abril de 2010

Yo anduve con un zombie - Jacques Tourneur

Poder es creer. Todos tenemos poder, y es fácil ejercerlo, hasta el bebé recién nacido tiene el poder de, con su llanto, conseguir lo que necesita y que no puede expresar con palabras. El niño que teme al hombre del saco cree, y esa creencia es la que otorga poder a la imagen del hombre del saco. Para poder ejercer ese poder es necesario que nosotros creamos en el, para de esta forma conseguir que los demás también crean. Cuando los demás creen en tu poder, cuando tienen fe, es cuando puedes ser realmente poderoso.

El vudú funciona más o menos así, para que un hechizo o un conjuro de vudú funcione sobre su víctima, ésta tiene que estar informada de que se le ha hecho tal conjuro, y además debe creer en el;  el hechicero consigue lo que quiere con el conjuro solamente si la víctima tiene fe, desde el momento en que empieza a creer que el hechizo es real, éste se hace real: la víctima le ha dado el poder.

"YO ANDUVE CON UN ZOMBIE", de Jacques Tourneur (1943, blanco y negro). Con Frances Dee, Tom Conway y James Ellison. 

Argumento: Una enfermera llamada Betsy (Frances Dee) es contratada para atender a una mujer enferma en la isla de San Sebastián, en las Antillas. Allí conoce al marido de la enferma, a su hermano y a su madre, y descubre que la mujer que cuida tiene una "enfermedad" realmente extraña. 

Serie B de lujo para una película hecha con cuatro pesetas, terror de la época y bastante parecida a "la mujer pantera" (del mismo director). Si la conseguís doblada al español, es interesante comprobar que las canciones que canta uno de los habitantes de la isla también estén traducidas, o en su defecto, subtituladas, ya que explican bastante de la historia que se cuenta.

miércoles, 14 de abril de 2010

ANUNCIOS

Esta mujer no es un juguete. Evite que los niños jueguen con ella, puede provocar asfixia.
Cuando ya no le sea útil, deposítela en el contenedor amarillo.
Reciclable. Reutilizable. Biodegradable.


martes, 13 de abril de 2010

El fotógrafo del pánico (Peeping Tom)

¿Nos gusta mirar? ¿Tenemos dentro de nosotros un poco de "voyeurs"? ¿Consideráis que el sentarse en una butaca de un cine es deseo de mirar, de conocer las cosas que les pasan a otros?

Decía el crítico Roger Ebert que  "el cine nos convierte en voyeurs. Nos sentamos en la oscuridad, observando la vida de otros. Es en estos términos en que el cine se entiende con nosotros, aunque la mayoría de las películas son demasiado bienintencionadas como para mencionarlo".

Yo coincido con la apreciación de Ebert, y si creo que todos tenemos algo de "voyeurs", de mirones, de "peeping Tom". Quizá por eso triunfan en la tele programas de tele-realidad como Gran Hermano, o Supervivientes, por la facilidad con que nos proporcionan la satisfacción de ese deseo de mirar sin ser vistos, de juzgar sin ser juzgados, de saber sin mostrar nada de nosotros. El cine también se ha ocupado de este aspecto en muchas películas, como "la ventana indiscreta" de Hitchcock, "acosada" (muy mala, pero que también trata el tema) o en España "tesis" de Amenábar, por poner varios ejemplos. 

Toda esta introducción viene al caso de la película que quiero comentar, y que el 7 de abril "celebró" su cincuenta aniversario: EL FOTÓGRAFO DEL PÁNICO (uno de los pocos títulos que en español me gustan más que en su idioma original). El otro día vi en "días de cine" que esta gran película cumplía años, y pensé en que merecía celebrarlo.

El argumento: Un niño atormentado por su padre, que grababa con el experimentos para conocer la reacción infantil ante el miedo (el papel de protagonista de niño y del padre científico lo interpretan el mismo director -Michael Powel- y su propio hijo), que ya de adulto queda totalmente marcado por esas experiencias infantiles y experimenta el deseo de matar. Pero no solo de matar, sino de grabar con su cámara las reacciones de las mujeres a las que mata, en los segundos antes de hacerlo y mientras lo hace, el terror que experimentan. Encuentra placer viendo esos asesinatos grabados, casi más que mientras los realiza, porque, además de asesino, es un "mirón". 

¿Qué pensáis vosotros? ¿Alguna vez habéis tenido en vuestras manos unos prismáticos y los habéis dirigido hacia las ventanas del edificio de enfrente? ¿Os regalaron un telescopio que en lugar de apuntar hacia las estrellas mira hacia el balcón de vuestros vecinos?


domingo, 8 de julio de 2007

ESTOY EN EL PARO

EN NUESTRA MEMORIA PA'SIEMPRE


Es domingo tarde y en uno de estos canales que te ofrece la Ono están poniendo, de super-estreno, Tiburón 2, y como ésta que escribe tiene en su cerebro lazos que unen historias que no tienen nada que ver entre sí, me he acordado, oh, yes, qué satisfachion, de nuestro memorable concierto en El Ejido. Cuando spielberg rodó la primera de los tiburones ya estaban por ahí estos locos de los Rolling dando saltos y cantando por los escenarios. Hoy, unaporrádeañosdespués, y una semana después de aquel concierto, yo tengo una rodilla jodida, pero un recuerdo... Que me llena de satisfac-chion, y que me hace preguntarme cómo es posible que esos tíos, que tienen edad para ser mis abuelos, tengan esa forma física, y yo esté "pal arrastre". Voy a desempolvar la cinta de andar y voy a hacerme unas cuantas flexiones para ponerme en forma por si vuelven alguna vez, ya que no tengo ninguna duda que los ocho que estuvimos ahí volveremos a ponernos de negro y volveremos a pasar calor sólo por pegar saltos de satisfacción.
Y las fotos: Aquí los mendas nos dejamos la cámara de fotos y la de video en Mursia (así somos, qué le vamos a hacer), así que estoy a la espera de que Yami me las pase para colgarlas y que podamos recrearnos en nuestros recuerdos.

viernes, 23 de marzo de 2007

VIDA Y MUERTE

"MORIR NO ES MANERA DE VIVIR."
Clint Eastwood. El fuera de la ley. (The outlaw Josey Wales). http://www.carteles.metropoliglobal.com/paginas/pgrande.php?id=129123&caso=2

"MORIR ES LA MANERA MÁS EFECTIVA DE REDUCIR GASTOS."
Woody Allen. La última noche de Boris Grushenko. (Love and death).

"ESTO ESTÁ QUE TE MUERES."
Yamila. Delante de un plato de croquetillas de chocolate. (Y no pienso traducirlo al inglés).

martes, 23 de enero de 2007

Es que hoy es martes

Hoy, que no quería levantarme, me he levantado. Hoy, que no pensaba ir a trabajar, he ido. Hoy, que brilla un sol radiante, hace frío. Hoy, que decidí hacer dieta, me he puesto morá a golosinas. Hoy, que estreno lentillas, no veo un pijo. Hoy, que me levanté optimista, me vestí de negro. Hoy, que no quiero hacer nada, escribo esto. Hoy, que tengo las ideas claras, estoy confusa.
Hoy, que tomé tantas decisiones, estoy indecisa. Hoy soy el espíritu de la contradicción. Pero sólo hoy. Como dicen por ahí, "mañana será otro día".

martes, 14 de noviembre de 2006

Un poco de extremoduro

Qusiera que mi voz fuera tan fuerte
que a veces retumbaran las montañas
y escucharais las mentes social-adormecidas
las palabras de amor de mi garganta.
Abrid los brazos, la mente y repartíos
que sólo os enseñaron el odio y la avaricia
yo quiero que todos como hermanos
repartamos amores, lagrimas y sonrisas.
Hay que dejar el camino social alquitranado
porque en el se nos queda pegada la pezuña
hay que volar ¡libres! al sol y al viento
repartiendo el amor que tengas dentro.

lunes, 13 de noviembre de 2006

IN DUBLÍN, POR FIN 2 (segunda y última parte)

Tocando las orejas al "maiquelcolins"
Temple bar
El amor es un siete que se mete por la nariz
a la salida del museo de los escritores...
temple bar (el bar de nuevo)

jueves, 9 de noviembre de 2006

IN DUBLÍN, POR FÍN 1

Los personajes de esta historia, y el hospital de muñecas (que se m'a colao)





ABRAKEBABRA, PATA DE CABRAAAAAAAAAAA!!!!

Nada más llegar, ya se notaba EL PODER